EL TEATRO, DE
1939 A FINALES DEL SIGLO XX
El teatro después de la Guerra Civil halla no pocas
dificultades y condicionamientos. Unos, económicos, pues no existe mucho
interés por parte de los empresarios; otros, ideológicos, ya que el régimen
político impone una fuerte censura.
1. Se distinguen, nuevamente, dos
grandes tendencias. La primera es la del teatro ‘comercial’ en la línea de
Benavente. Será la línea más apoyada por los empresarios pues supone poner en
escena obras que no perturben al espectador, que carezcan de sentido crítico y
que buscan el puro entretenimiento. Este teatro continuista cuenta con varios
tipos: el representado por José María Pemán quien, en la línea del
teatro poético anterior, defiende en sus obras valores como el de la autoridad, la unidad de la patria, el
heroísmo, el catolicismo..., es decir valores a través de los cuales lleva a
cabo una clara defensa del régimen político imperante; un teatro de humor,
magnífico, heredero de la audacia vanguardista del 27 y que está representado
por dos grandes autores: Enrique Jardiel Poncela (Eloísa está debajo
de un almendro) y Miguel Mihura (Tres sombreros de copa); y,
por último, un teatro típicamente burgués, heredero de la alta comedia
benaventina, y que presenta obras bien construidas, divertidas, donde domina la
técnica del diálogo. Destaca, entre otros, Edgar Neville (El baile).
Pero a finales de los años 40, se
estrenará una obra, Historia de una escalera (1949) que va a dar a
conocer a uno de los autores más importantes de todo el teatro de posguerra: Antonio
Buero Vallejo. Si toda su producción va a estar dominada por un tema
fundamental, ‘la búsqueda de sentido a la vida humana’, en estos años 40, Historia
de una escalera constituye una auténtica revelación que escapa a las pautas
del teatro comercial imperante y que pone sobre la escena un drama realista de
enfoque claramente existencial, en la misma línea de lo que ocurre con la
poesía y la novela. (Ver valoración crítica adjunta).
2. La segunda etapa de su producción
(la de los años 50 y 60) presentará un teatro más complejo y de contenido, más
que existencial, de carácter social y ético. Obras como El concierto de San
Ovidio o El tragaluz serán las precursoras del teatro ‘social’. Un
público nuevo, joven, universitario, y la leve apertura política del régimen
propician la aparición de un teatro emparentado con la protesta social, en la
misma línea de la poesía comprometida y de la novela social contemporáneas.
Será un teatro sencillo y realista que va a denunciar problemas concretos,
injusticias sociales y que los autores, en última instancia, utilizarán como
instrumento para la denuncia social. De esta nueva generación, cabe destacar a Lauro
Olmo (La camisa).
3. La tercera etapa de Buero
Vallejo, de estilo experimental, con nuevas técnicas escénicas, y de contenido
político, social y ético, conectará con el teatro de los años 70 y 80. Sus
obras más destacadas de este período son
La doble historia del doctor Valmy y
La Fundación. El teatro de estos años supone la superación del ‘realismo’
mediante una estética experimental, europea y americana. Esta ‘nueva vanguardia
teatral’ está constituida por un teatro crítico, hermético para la mayoría
(obra de minorías). En este teatro, característico de los años 60 ya entrando en los 70, se pueden disitinguir distintas tendencias.
En el teatro comercial, destaca por estos años el teatro poético,
simbólico y moralizante de Antonio Gala (Anillos
para una dama) Por otro lado, el cansancio del realismo social da paso a un
nuevo teatro que, sin abandonar la temática crítica, asimila las corrientes
experimentales del teatro extranjero: teatro
del absurdo (Ionesco); teatro dialéctico
y político (Bertold Brecht); teatro
total (Artaud); teatro pobre (Grotowski); teatro underground (Living Theatre) . Este teatro ofrece dos
variantes:
A)TEATRO EXPERIMENTAL DE AUTOR: de alto contenido
crítico y grandes audacias verbales, que hacen de él un nuevo "teatro soterrado". Destacan
Francisco Nieva (La carroza de plomo
candente) y Fernando Arrabal (con su "teatro pánico" -Cementerio de automóviles- y su
"teatro bufo"-Oye, Patria, mi
aflicción-).
B) GRUPOS DE TEATRO INDEPENDIENTE: además de sus
propias creaciones, representan obras del teatro social y del teatro experimental
de autor. Destacan los grupos catalanes: Els joglars,
Els Comediants, Teatre Lliure y La Fura dels Baus.
4. En esta etapa, situamos el teatro que se hace a partir de la llegada de la democracia. Mejoran las condiciones para
el desarrollo del teatro (sin censura y subvencionado). Con todo, por razones
económicas, predominan los montajes austeros (centrados en la palabra y el
gesto), frecuentemente con solo dos
personajes y con monólogos, como la exitosa adaptación de Cinco horas con Mario, de Miguel
Delibes. Los autores jóvenes se abren paso gracias a un público juvenil. Se
observa una dispersión de tendencias, aunque en general prevalece un claro
retorno a la línea tradicional y un retroceso de la vanguardia. Podemos señalar
algunas tendencias:
LÍNEA
VANGUARDISTA:
FRANCISCO NIEVA (Caperucita y el otro)
LÍNEA
REALISTA TRADICIONAL:
FERNANDO FERNÁN GÓMEZ (Las bicicletas son para el verano)
JOSÉ SANCHÍS SINISTERRA (¡Ay, Carmela)
COMEDIA
URBANA O DRAMA URBANO:
J.LUIS ALONSO DE SANTOS (La estanquera de Vallecas, Bajarse al moro).
JUAN MAYORGA (Alejandro
y Ana)
TEATRO ESPECTÁCULO: montajes
en los que prima lo visual sobre lo verbal.
ELS COMEDIANTS (Dimonis)
LA FURA DELS BAUS (Ombra)
EL TEATRO, DE 1939 A FINALES DEL SIGLO XX
- El
teatro después de la Guerra Civil se enfrenta a graves dificultades debido
a…
- La
falta de obras dramáticas..
- El
poco interés de los empresarios y la censura que impone el régimen.
- La
escasez de teatros.
- El
poco interés del público.
- Sola
una de las afirmaciones es falsa…
- El teatro comercial sigue la línea de la
alta comedia de Benavente.
- Sus
obras carecen de sentido crítico.
- Es el
teatro de mayor calidad.
- Sus obras
buscan el puro entretenimiento.
- El
teatro del régimen, representado por José María Pemán, …
- Es
surrealista en la línea de García Lorca
- Defiende
los valores tradicionales: autoridad, unidad de la patria, el heroísmo,
el catolicismo.
- Es de
carácter existencial.
- Es de carácter simbólico.
- El
teatro de humor, magnífico, heredero del ingenio y de la vanguardia del
27, cuenta con dos grandes autores:
- Antonio
Buero Vallejo y Antonio Machado.
- Lauro
Olmo y Fernando Fernán Gómez.
- Enrique
Jardiel Poncela y Miguel MIhura.
- García
Lorca y Valle-Inclán .
- En los
años cuarenta, de la mano de Buero Vallejo, se inicia un teatro de calidad
que se distingue por…
- Su
carácter poético.
- Su carácter existencial ( la Familia de Pascual Duarte e Hijos de la ira.)
- Su
carácter comercial.
- Su
carácter cómico.
- Historia de una escalera es la
precursora de esta orientación y se caracteriza por…
- Estar
centrada en las grandes ciudades.
- Servir
de propaganda al régimen.
- Incidir
sobre “la búsqueda de sentido a la vida humana”.
- Ser
una obra cómica.
- En los
años 50/60, Buero Vallejo con El concierto de San Ovidio y El tragaluz
participa también del teatro social, caracterizado por…
- La
denuncia social, en línea con la novela y la poesía.
- La
experimentación teatral.
- La
literatura de evasión.
- La importancia
de la escenografía.
- Junto a
Buero, en el giro hacia el teatro experimental, se cuentan otros autores…
- Los
hermanos Machado
- Valle,
Lorca
- Els
Joglars, Francisco Nieva, Francisco Arrabal.
- Benavente,
Edgar Neville
- A
partir de los años 80, se vuelve a un teatro de corte realista, más
tradicional en el que triunfan…
- F.
Fernán Gómez y Alonso de Santos
- Valle, Lorca
- Els
Joglars, Francisco Nieva, Francisco Arrabal.
- Benavente,
Edgar Neville
- El tema de Historia de una escalera es…
- Cómo
la vida se repite sin esperanza para nadie,
- Cómo
las generaciones de los mayores fracasaron en su intento de ser felicies.
- Cómo
la vida se repite, pero los jóvenes, tal vez alcancen sus sueños.
- Cómo
la escalera los atrapa a todos sin remisión.